Después de unas ‘muy merecidas’ vacaciones, ya me encuentro de vuelta en esta ciudad llamada Istanbul (Estambul para los hispanohablantes).
Por Valencia las cosas van cambiando. Imagino que, como voy poco, cuando llego noto mucho más los cambios. Mi antiguo barrio ha cambiado bastante con la llegada del metro, y los antiguos poblados marítimos continúan deteriorándose ante la pasividad (o intención) de la ‘ilustre’ alcaldesa. También he notado que los usuarios de WiFi han empezado a aprender a protegerlas, lo cual ha ocasionado que un servidor haya disfrutado de un forzoso descanso ‘internetero’. Vamos, que en un mes sólo he visto páginas web en revistas.
Y por Istanbul, el primer día de vuelta ya noté algunos cambios. Algunos buenos y alguno no tan bueno.
Para empezar, el precio de los transportes que uso para ir a la oficina no ha subido (aún). Eso es bueno.
Un cambio a peor ha sido el que me he encontrado al encender el televisor e intentar ver TVEi (Televisión Española Internacional), la cual sintonizaba a través del satélite Hispasat. Salía una maravillosa imagen azul. Después de re-escanear canales para ver si lo habían cambiado de frecuencia, sin éxito, recurrí a San Google. La sorpresa fue mayúscula al leer que durante el mes de agosto habían suspendido las emisiones a través de dicho satélite, por mucho que habían protestado los usuarios. Lo gracioso del asunto es que tanto RTVE como Hispasat se echan la culpa mutuamente (por supuesto), pero no han dado ninguna solución y los españoles residentes en el extranjero nos jod… nos fastidiamos. La única solución que he visto para no tener que sintonizar otro satélite (HotBird parece que sigue emitiendo TVEi) es, sorpréndanse, contratar con la plataforma digital portuguesa TV Cabo, que lo emite codificado por Hispasat. Ya saben, la solución para ver el canal publico español en el extranjero a través de un satélite español, es pagarle a los portugueses. Sin comentarios. (o buscar ciertos ‘numeritos’ por Internet … ya me entienden
).
Y casi el mejor cambio encontrado al volver ha sido al encender el ordenador y conectarme a Internet. En seguida notabas que algo había cambiado, y mucho. Los señores de Turk Telekom, después de más de tres años cobrando la conexión ADSL mas cara que en España (que ya es decir), nos han cuadruplicado la velocidad!!. He pasado de ‘disfrutar’ de una conexión de 256/64 Kb a una de 1020/256 Kb. Y por el mismo precio (unos 25 €). No me lo creo aun.
Más cambios? Pues en mi oficina tres nuevas ‘currantas’ y una a la que le dieron las gracias y le enseñaron la puerta de salida. Y, por supuesto, esperaban mi regreso con los brazos abiertos y una lista enorme de ‘problemillas’ a resolver.